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“Dudas en torno a la integridad de las elecciones presidenciales estadounidenses” por guillermo rocafort

Llevo analizando con verdadero interés y dedicación todo lo concerniente a las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Desde un primer momento, ya el día 6 de noviembre, poco después de las elecciones, emití en un medio de comunicación internacional (Rusia Today) mis impresiones sobre que la situación (electoral) era crítica desde el punto de vista de la transparencia y de la confianza en el resultado final”.

Posteriormente he publicado un par de artículos en El Confidencial Digital que ahondan en mis dudas crecientes al respecto.

El primero, el 12 de noviembre, titulado La necesaria repetición de elecciones presidenciales en Estados Unidos”.

Y el segundo, el 20 de noviembre, titulado Violencia electoral en Estados Unidos”.

Cada día le dedico varias horas a profundizar en esta cuestión, hasta que por fin me he decidido a, yendo más allá de mis propias percepciones informativas al respecto, llevar a cabo un estudio con rasgos científicos que acredite que hay dudas sobre la integridad de dicho proceso electoral.

ANÁLISIS DEL PROCESO ELECTORAL EN LOS ESTADOS UNIDOS

En el estudio titulado “Corruption and Coercion: The Year in Elections 2017” cuyos autores son los profesores universitarios Pippa Norris, Thomas Wynter y Sarah Cameron, avalado por el “The Electoral Integrity Project” y por las Universidades de Sydney y Harvard (en este último caso por el John F. Kennedy School of Goverment, fuera por lo tanto de toda sospecha, pues lleva el nombre de un Presidente de los Estados Unidos como el demócrata Kennedy, con sospechas de que le ganó por pucherazo unas elecciones a Nixon en 1960), y publicado en Marzo de 2018, se pueden extraer conclusiones muy interesantes.

Se puede descargar pinchando sobre este enlace. 

Por de pronto, el cómputo que realiza dicho estudio sobre la Integridad Electoral del sistema electoral de Estados Unidos nos dice que ocupa una posición muy mala con respecto a las Naciones Occidentales; en realidad está por debajo de todas las Naciones de Europa Occidental.

Su indicador de integridad electoral (PEI) es de 61 sobre 100, lo que le aproxima a la zona de integridad electoral moderada, por debajo de Túnez (68), Cabo Verde (71), Ghana (65) y Jamaica (67), por poner unos solos ejemplos.

Entrando en concreto en ese PEI de 61 en Estados Unidos para el periodo 2012-2017, hay subdivisones de dicho índice que también merecen su lupa y análisis.

• Patronazgo ofrecido a sus electores (“Patronage Offered”): 56 sobre 100. Se refiere a que las políticas llevadas a cabo por los candidatos elegidos se centrarán en beneficiar a sus electores, y no al conjunto del país.

• Temor a la Violencia política (“Feared Violence”): 53 sobre 100. Aquí habría que enmarcar la violencia electoral llevada en la calle con los movimientos BLM (“Black Lives Matter”) y Antifa de índole izquierdista “demócrata”.

Dicho Informe continúa en su página 31 afirmando que en la campaña presidencial de 2016 los republicanos manifestaron serias desconfianzas relativas a vulnerabilidades por fraude electoral; como por ejemplo, votos duplicados, votos por otras personas y votos sin cualificar previamente.

Ya entonces, el Presidente Trump dijo que millones de personas habían votado ilegalmente y lo cuantificó en una cifra superior a los tres millones de votos fraudulentos, lo que tuvo su impacto y trazas de verosimilitud en un 25% de la opinión pública estadounidense según una encuesta realizada.

Por su parte, los beneficiarios de estas desviaciones fraudulentas, el Partido Demócrata, alegaban en respuesta que poner controles en dicho segmento de votos fraudulentos supondría una restricción en los derechos al voto en determinados sectores vulnerables, como los más pobres económicamente, los discapacitados o las minorías.

En este mismo sentido, la ACLU(Unión Estadounidense por las Libertades Civiles), una especie de ONG de carácter progresista, ahonda en esa oposición frontal a devolver integridad al sistema electoral, afirmando “voting rights are under attack from laws making it harder for Americans to cast a ballot, include measures cutting early voting, implementing voter ID laws, and purging electoral rolls”(“Los derechos de voto están siendo atacados por leyes que dificultan que los estadounidenses emitan su voto, incluyendo medidas que impiden votar a los más jóvenes, implementando leyes de identificación de votantes y purgando los censos electorales”).

En definitiva, los demócratas basan su argumentario pro-defensa del descontrol electoral en que son ellos los que defienden a los sectores vulnerables, lo que justificaría el mantener la situación actual, así como sosteniendo que identificar a los votantes y limpiar los censos de votantes que ya no deben continuar ahí son “ataques” a los derechos al voto.

Por otro lado, el ataque infundado que llevaron a cabo los demócratas sobre las injerencias rusas en las elecciones presidenciales de 2016 también contribuyó a que se desplomara la confianza en unas elecciones limpias (según una encuesta de Gallup, sólo el 30% de los estadounidenses expresaron confianza en esas elecciones, frente a un 52% de una década antes).

Ya dentro del estudio sobre integridad electoral llevado a cabo en 2016 se ve como están afectados en sentido negativo en su integridad electoral Estados que han sido decisivos en las elecciones presidenciales del 2020, como Wisconsi, Pensilvania y Arizona (página 32 del informe precitado).

En el gráfico siguiente tenemos la evolución de los PEI en las elecciones anteriores a la actual:

Si nos centramos en las presidenciales del 2016 vemos que hay graves carencias en las Leyes electorales, en la delimitación de los distritos electorales (“boundaries”), en el registro de los votantes, en los resultados e incluso en la cobertura de los medios de comunicación a dichas elecciones (las grandes cadenas de televisión no están pareciendo neutrales).

Finalmente, en las elecciones legislativas del 2018 se anticipaban ataques contra la cyberseguridad en los registros electoralescomo una de las principales preocupaciones de los expertos electorales.

Por otro lado, existe otro estudio científico adicional muy interesante que requiere su análisis.

Se titula “Electoral Integrity in the 2018 American Elections (PEI-US-2018)” y se puede descargar aquí.

En cuanto al Mapa de percepción de integridad electoral (de 0 a 100) por Estados en las elecciones legislativas de 2018, se puede confirmar que son los Estados decisivos en las elecciones presidenciales del 2020 los que peor puntuación tienen en integridad electoral.

Por ejemplo, Georgia está con 48 en zona de peligro de baja integridad electoral, por debajo de 50. Arizona tiene 62, Michigan62, Wisconsi 63 y Pensilvania 62, todos con unos muy estrechos márgenes a favor de Biden justo en la fase final del recuento del voto por correo.

Si analizamos la evolución del índice PEI y sus componentes en las elecciones legislativas del 2016 y 2018 vemos que se repiten las malas percepciones de integridad electoral en cuestiones como las leyes electorales, los límites de los distritos, el registro de votantes y la financiación de las campañas.

En cuanto a la frecuencia de los problemas electorales que ocurrieron en las elecciones del 2018 creo que debemos señalar los siguientes: desinformación de los medios, vulnerabilidad de hackeo de los registros electorales, violencia contra algunos candidatos, pucherazos, múltiples votantes, votos ilegales, entre otras cuestiones también a analizar.

CONCLUSIONES

Parece claro que, en base a lo anterior, la victoria “demócrata” en las elecciones presidenciales del 2020 se ha cimentado sobre los Estados con menos integridad electoral de ese país, lo cual siembra de grandes dudas la legitimidad de la victoria del candidato “demócrata” Biden.

Por otro lado, llama la atención que el propio Biden no haya respondido a las acusaciones vertidas por sus contrincantes electorales sobre el posible fraude electoral, a pesar de que un sector importante de sus apoyos políticos le emplazan en ese sentido; es cuando menos sospechoso que el candidato demócrata no sea capaz en este momento de certificar la integridad de su victoria electoral, lo que habría que interpretarlo, a mi juicio, bajo el riesgo que conllevaría para él una mentira de esa gravedad en un país donde el mentir es peor que un delito.

En cuanto al papel de los medios de comunicación masivos, lo que allí se llama el “mainstream”, me sorprende su persistencia tozuda, infundada e irracional en exigir que el Presidente Trump ceda y reconozca la victoria de Biden sin que se hayan investigado judicialmente aún las graves acusaciones de pucherazo, cuando esos mismos medios televisivos y de prensa escrita han estado durante cuatro años alentando las falsas sospechas de la injerencia rusa en la primera victoria electoral de Trump, deslegitimándola así de esta manera tan evidente.

Pero es que ni siquiera han llevado a cabo investigaciones periodísticas sobre las irregularidades ya evidenciadas, como los miles de votos que han aparecido en Georgia sin computar (zona de baja integridad electoral), o las extorsiones a los certificadores republicanos de las elecciones en el Estado de Michigan (zona de moderada integridad electoral), por citar dos solos ejemplos; pareciese que hay un consorcio monopolístico en los medios televisivos estadounidenses que no sólo han alentado unas encuestas electorales completamente tendenciosas en contra del Presidente Trump sino que además son una acorazada informativa monopolística tendente a atornillar a Biden en la Casa Blanca como sea.

Podríamos estar ante evidencias de una Dictadura televisiva que coarta el principio de la libertad de expresión, prueba de ello es el apagón unánime en las ruedas de prensa del Presidente Trump, o su negativa reincidente a investigar aquello que no satisface sus intereses políticos, económicos o ideológicos.

Existen otros daños colaterales en toda esta cuestión; en caso de llegar Biden a la Casa Blanca su legitimidad va a estar seriamente afectada. La mitad de la población, o quizá más, le va a rechazar completamente (se empezarán a ver episodios de violencia) y va a carecer de la fuerza moral para mantener a su país unido ante los terribles desafíos que enfrenta (Covid, guerra comercial contra China, insoportable división interna, etc…).

Los republicanos le van a hacer la guerra total, tanto en los Estados donde mandan como en la Cámara de Representantes y en el Senado de los Estados Unidos, porque razones y ganas no les faltarán.

En definitiva, nos vamos a encontrar en cualquier caso con una deslegitimación ante amplios sectores de la opinión pública, provocada por la hipotética falta de integridad de una victoria electoral, que socavará incluso la credibilidad del propio sistema democrático, algo que de no evitarse saltará a otros países de Occidente donde ya se manifiestan abiertamente sospechas sobre sus sistemas electorales, lo que sumará otro elemento de desestabilización en este nuevo y futuro contexto internacional tan perturbador.

Puede que Biden finalmente se convierta en el nuevo inquilino de la Casa Blanca, pero será a un coste excesivo mediante una victoria tan pírrica que quizá no merezca la pena para nadie.

En mi opinión, sólo un nuevo proceso electoral en los Estados afectados, con las debidas garantías y solventando todas las cuestiones indicadas en este artículo, puede garantizar que los próximos cuatro años de ese gran país discurran en una senda de paz y de prosperidad.

Es algo que sucedió en las elecciones presidenciales de Austria hace 4 años y ello cerró las heridas abiertas por el proceso de escrutinio de los votos por correo con graves déficits de integridad electoral, como los que allí existen. Estados Unidos puede aquí copiar algo bueno de la vieja Europa.

De lo contrario, será el caos, y desde luego a Europa nos salpicará, y muy fuerte, porque cuando allí estornudan, aquí acabamos tiritando.

Guillermo Rocafort

El castellano como moneda de cambio

Recientemente la ministra de educación, Isabel Celaá, anunciaba a bombo y platillo la enésima reforma educativa socialista que como las anteriores, incide de una manera lamentable en un igualitarismo absurdo.

La obsesión con la rebaja de nivel que caracteriza al partido en el gobierno presenta ahora como novedad la posibilidad de pasar de curso en determinados niveles de la enseñanza sin límite de suspensos. En definitiva, restarle cualquier tipo de valor a unas titulaciones que todos pueden ver, salvo ellos, perjudica sobre todo a las miles de familias que no pueden costear centros privados muy caros, como por ejemplo, al que la ministra llevó a sus hijas.

Sin embargo, ¿Se pueden hacer las cosas peor en algo tan importante como es la educación? Desde luego que se puede. Máxime si se quiere y se hace con toda la más malévola intención del mundo. Esta misma semana el gobierno con el apoyo de independentistas, comunistas y demás tribus urbanas politiqueras que acampan en el parlamento, aprobaba nada más y nada menos, la retirada del castellano como lengua vehicular en beneficio de las lenguas regionales.

Evidentemente, las diferentes lenguas regionales gozan de todo nuestro respeto y cariño como un patrimonio cultural riquísimo. Faltaría más. Siempre manifestaremos con total rotundidad que ni aceptamos el discurso separatista ni el separador. Todo lo que enriquece España la engrandece.

Esta misma semana el gobierno con el apoyo de independentistas, comunistas y demás tribus urbanas politiqueras que acampan en el parlamento, aprobaba nada más y nada menos, la retirada del castellano como lengua vehicular en beneficio de las lenguas regionales.

Pero no podemos olvidar el uso que el separatismo ha hecho de dichas lenguas para dividir y separar, con el único fin de ahondar en la diferencia, con el claro objetivo de crear en los jóvenes y niños de dichos territorios nuevos militantes independentistas, una masa de ciudadanos dependientes por completo del discurso y la manipulación separatista. Y las lenguas regionales han sido usadas como ariete.

Un uso torticero y político de unas lenguas, bueno es recordarlo, con el beneplácito de las autonomías y los diferentes gobiernos democráticos empeñados en mirar a otro lado a cambio de que les garantizasen la “gobernabilidad”. En otras palabras, de que les garantizasen el poder.En definitiva, dar la última de las puñaladas a la lengua de Cervantes, Calderón o Lorca, hablada en el mundo por más de 577 millones de personas, sólo con el objetivo de plegarse a las exigencias de los enemigos de España.

Una puñalada simplemente a cambio de seguir manteniendo en el poder a Sánchez y toda su corte de ignorantes. Al precio que sea. ¿Cuándo vamos a reaccionar?

TAS-RAÍCES

La extrema violencia de la izquierda en las calles de España

Durante las cuatro últimas décadas hemos vivido en España un proceso de radicalización violenta de una parte de la población del que muy poco se habla. Es un fenómeno que también se da en otras Naciones desarrolladas pero que con nosotros se ha cebado especialmente.

La pregunta debe ser: ¿Se usa y abusa de la violencia política selectiva en España?

La respuesta es un rotundo sí.

Hay partes de España donde sales a la calle con un símbolo español y lo más probable es que resultes linchado por las turbas “antifas”.

Esos lugares son Vascongadas, Cataluña, Navarra, Galicia, Baleares y cada vez más en otros lugares de España, incluida Zaragoza, donde fue asesinado Don Víctor Laínez al llevar unos tirantes con la bandera española por el reincidente antifa chileno Rodrigo Lanza.

De esto tratará este artículo, porque aquí estamos en el núcleo de muchos de los males de nuestra Nación y es un tema del que debemos hablar y tomar conciencia.

En España existen infinidad de milicias de extremistas violentos de izquierdas, desde los llamados “antifas”, pasando por el Mundo Batasuno, hasta los llamados “CDR” (Comités de Defensa de la República Catalana), que ya están ocupando importante parcelas de poder, muy bien financiados por los oligarcas del NOM (Nuevo Orden Mundial) y que se caracterizan por aterrorizar y agredir a importantísimos colectivos de españoles, como los católicos y los patriotas que aman a su Nación, y esa violencia sistemática es prácticamente hurtada a la opinión pública.

En Francia se está promoviendo políticamente la disolución de estas milicias “antifas”, consciente de la gravedad de sus comportamientos, a instancias del Partido Político de Marine Le Pen, Reagrupamiento Nacional, así como también el Presidente estadounidense Donald Trump está promoviendo que se les declare como organización terrorista doméstica en su país.

Los hemos visto en acción en España, perfectamente organizados, encapuchados, con su armamento de guerrilla urbana, acorralando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con enorme impunidad y con la simpatía de influyentes creadores de opinión pública.

En las calles españolas hay un importante segmento de la población que está condenado a no poder expresar su sentimiento patriótico y religioso, porque hay bandas violentas que campean su violencia extremista de la Izquierda impune.

La violencia se ha usado como herramienta política para amedrentar al adversario, para agitar a sus bases…, lo reconoció el propio José Luis Rodríguez Zapatero ante Iñaki Gabilondo en una entrevista pública en televisión,… “nos conviene elevar la tensión…” y el periodista le dio la razón y le animó a ir por ese camino.

Un Presidente del Gobierno como el indicado socialista que en vez de calmar los ánimos del Pueblo español es capaz de echar leña al fuego del enfrentamiento político es un completo irresponsable.

España lo que necesita es calmar a su población y no exaltarla, porque esa exaltación al final ha tenido consecuencias muy trágicas a lo largo de nuestro devenir. Desatar las pasiones y rivalidades políticas bajo este Sol abrasador que hay en España al final nos devolverá de nuevo a la catástrofe y a un enfrentamiento civil.

El escritor e investigador Don Víctor M. Pérez Velascoha analizado esta cuestión desde un punto de vista científico en su libro “Prendiendo la Mecha. Violencia política en la España actual” (Editorial Sepha. Octubre 2012).

Su estudio concluye que una Nación como la Española con semejante violencia política interna está incapacitada para poder avanzar en el futuro.

El autor ha analizado la violencia política en todos sus grados, desde la más suave (el insulto) a la más grave (la agresión física) y ha tabulado las agresiones provocadas por la Izquierda y los Independentistas en España durante el periodo de 2007/2011, tomando como referencia las que tuvieron su eco en los medios de comunicación (las menos), e incluso ha llegado a efectuar una estimación de las agresiones reales sufridas al año (más de MIL).

Estamos ante una pandemia violenta que se ha cronificado en nuestra Sociedad; se ha naturalizado como algo normal y ni siquiera se habla de ello.

Fíjense que como bien señala el autor ni siquiera hay estadísticas policiales sobre este grave asunto.

Esta violencia política ha sido especialmente intensa en nuestros territorios calientes, como Vascongadas y Cataluña, pero desde hace años se está desperdigando al resto de la Nación, como he indicado anteriormente.

Entre las causas de dicha violencia, nos aporta el autor:

  1. El excesivo adoctrinamiento que sufrimos en forma de odio visceral a todo lo que representa España y nuestra Tradición Católica, y los exitosos réditos políticos que genera.
  2. El silencio que aplican los medios de comunicación a este asunto, especialmente los de carácter izquierdista.
  3. La inoperancia de la Justicia española, en especial la Fiscalía, con lo que por mucho que se esfuerce la Policía, a los violentos de izquierdas les sale barato su comportamiento agresivo.

Don Víctor M. Pérez Velasco nos habla incluso de la España actual como “construcción social de la agresión”.

Existen casi cuatrocientos crímenes de ETA, la mayoría de ellos de militares y de policías, sin esclarecer su autoría y pareciese que el Estado Español ha renunciado a encontrar a los culpables, cuando tenemos la certeza que algunos de esos pistoleros están hoy ocupando cargos representativos en instituciones locales y autonómicas vascas y navarras e incluso estatales.

En lo que a mí respecta, llegué a interesarme por este asunto cuando me alcanzó de forma directa y personal.

Anteriormente tenía testimonios de amigos y conocidos sobre agresiones, como la de un Policía Municipal que siendo joven le tiraron a las vías del Metro de Madrid por llevar una pulsera con la bandera española, o la de un Teniente del Ejército Español que en el Centro de Madrid casi le matan cobarde y traicioneramente por llevar en las zapatillas la bandera española, o la agresión que sufrió un local de encuentro de Veteranos de las Fuerzas Armadas, “El Rincón de la Legión”, un doce de Octubre del 2013, sólo porque celebraban la Fiesta Nacional.

Para más información sobre esta última agresión de la Izquierda, visite la web: https://www.elmundo.es/madrid/2013/12/02/529c6194684341a45e8b457d.html

En todos los casos descritos, el “modus operandi” fue siempre el mismo; la agresión la realiza un grupo numeroso, en forma de estampida, con la cara encapuchada, con objetos contundentes, aplicando la máxima violencia a los que atacan en forma de estampida.

La cobardía es la nota dominante, buscando siempre el hacer el mayor daño posible. Da igual que haya ancianos e incluso niños y carritos de bebés; es una violencia que carece de cualquier tipo de contención. Es una violencia desaforada. Es puro linchamiento al que cogen desprevenido y aislado.

Y así fue que hace seis años fui a dar una Conferencia de Economía a una Asociación legalmente constituida de Salamanca y viví uno de estos episodios en primera persona.

Después de comer en la plaza mayor de dicha ciudad con los organizadores y al dirigirnos andando al lugar de celebración de dicha conferencia, sufrimos el ataque de unos cuarenta encapuchados, que gritando como exaltados y tirando adoquines, querían lincharnos.

Proveídos de maderos, estacas y barras de hierro se aproximaron hacia nosotros, apenas seis personas, y cuando el linchamiento era inminente, providencialmente hicieron acto de presencia varias dotaciones de policía que detuvieron a los agresores.

Léase el relato de lo sucedido por la prensa local en el siguiente enlace:

https://www.lagacetadesalamanca.es/hemeroteca/profesor-universitario-denuncia-linchamiento-parte-antisistemas-BRGS142201

Investigué al instigador de aquella turba y era un hombre (fue condenado por los hechos) que trabajaba como animador de niños en el Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes. Así es como tienen acceso a colectivos de menores en situación de especial vulnerabilidad, que es donde pescan a los activistas “antifas”.

Hablé con el Alcalde de dicho Municipio (del PP) y le informé personalmente de lo sucedido. No tomó ninguna medida contra el violento el cual siguió en su puesto hasta que recayó la sentencia condenatoria por lo sucedido. Actualmente dicho sujeto, ya desenmascarado, colabora como “formador” de jóvenes con la Generalidad Catalana.

Otro de los promotores de mi linchamiento, que fue finalmente también condenado, era hijo de una Fiscal Jefe de Tenerife, a quien tuve ocasión de dirigirme en un programa televisivo local de dicha Isla en el relato de los hechos sucedidos.

Véase el programa en el enlace: https://www.youtube.com/watch?v=b1EsuaGjub8

Estamos por tanto ante una especie de “meta-estructura social” que garantiza la violencia política en España y que además se nutre directa y abundamentemente de los presupuestos públicos, de nuestros impuestos, mediante el uso de todo un entramado público, teóricamente asistencial y altruista, para formar y captar a sus milicias “antifas” mediante agentes de la subversión y de la desestabilización que están muy cercanos a los círculos del poder institucional.

Otro enfoque importante de este asunto fue el tratamiento informativo que se le dio al incidente que sufrí; al principio, se planteó como una pelea entre grupos políticos antagonistas (el modo habitual de abordar este tema por la prensa escorada a la izquierda) y tuve que llamar a varios medios locales para dar mi versión de los hechos, versión que ha sido ratificada en sentencia penal, y así conseguí que algunos de ellos ajustaran su versión a lo que realmente sucedió.

Otro frente que se abrió fue el judicial, tras el incidente violento, donde no fue nada fácil conseguir una condena de la Justicia a estos hechos de violencia política selectiva.

Incomprensiblemente el Juez derivó este asunto del delito a la simple falta. Aun así, fue algo heroico arrancar una condena a la Justicia para los responsables, pues disfrutan de los típicos abogados “progres” y de alto standing, pero al final se fueron con sus condenas por faltas de daños y coacciones y ya están marcados como lo que son, pura delincuencia política callejera.

Lo sorprendente es que en Salamanca, ciudad del saber y del conocimiento, hubiera esta violencia “antifas”, pero es así; en todo caso, el incidente y el posterior tratamiento judicial y mediático ha servido para ser en parte evidenciada, neutralizada y descabezada, y así Salamanca respiró un poco más tranquila de aquella jornada de tintes dramáticos y criminales.

Por su parte, la Izquierda aplica sistemáticamente una política de justificación de su violencia y de auto-victimización cuando son objeto de una reacción; ellos son siempre los agredidos. Así hay que interpretar las presuntas agresiones sufridas recientemente por Don Juan Carlos Monedero en Sanlúcar de Barrameda, donde al final se ha descubierto que él ha sido el que inició la provocación, así como la experimentada por la Ministra de Trabajo, Doña Yolanda Díaz Pérez, en la Ciudad de Toledo, desde su coche oficial blindado y con protección policial desde el principio.

Si lo comparamos con el escrache que sufrió Doña Cristina Cifuentes o a más a más, el diputado derechista de Chile Don José Antonio Kast, esta auto-victimización que he relatado nos debe producir verdadera hilaridad. 

Véase la agresión sufrida por el Señor Kast en:

https://www.t13.cl/videos/politica/video-relato-violenta-agresion-jose-antonio-kast

Por otra parte, estamos viendo imágenes desde Estados Unidos donde “los antifas” de allí están llevando a cabo verdaderos linchamientos en las vías públicas contra sus oponentes políticos e impunemente están atacando de forma sistemática todas las estatuas que pueden, pero es que si nos fijamos en lo que ha pasado en Chile vemos que incluso se han provocado incendios de edificios públicos con total impunidad, como Iglesias Católicas.

Las Policías de ambos países son objeto de todo tipo de agresiones de extrema violencia por parte de la Izquierda, en especial Carabineros de Chile. Las imágenes del autobús de la Policía chilena rodeada de la turba antifa es tan impactante que parece más propia de la serie apocalíptica “Walking Dead” (Véase https://www.youtube.com/watch?v=HgIEXTCQ3X8) o incluso hemos visto como los “antifas” tiraban bombas molotov sobre Mujeres Carabineras en Chile (véase https://www.youtube.com/watch?v=z495JuKkh0Q ), sin que ninguna feminista haya protestado por ello que yo sepa.

Son imágenes verdaderamente aterradoras.

En España los hemos visto actuar durante la Pandemia en las pacíficas caceroladas en el barrio madrileño de Moratalaz, agrediendo a las personas mayores que legítimamente protestaban, siendo especialmente condenable el intento de linchamiento a un taxista por defender a su novia de los ataques de la turba, y en todo momento en Cataluña, donde los CDR han aplicado medidas terroristas de desestabilización de nuestra Nación, desde el corte de carreteras y de las vías del AVE hasta agresiones directas en las calles catalanas. Buscan generar un clima de terrorismo y el Estado Español no es capaz de neutralizarles.

Sin embargo, llama la atención de cómo la presión policial se centra más en elementos denominados  ultraderechistas que en “los antifas”, lo cual no responde correctamente a los datos de la verdadera autoría de la violencia política en España, evidencia empírica que me hace concluir que las instrucciones políticas y judiciales existentes de los sucesivos Gobiernos “democráticos” en España es apretar muchísimo más en un lado que en otro.

Como muestra de lo anterior, dos simples botones informativos:

  1. “La Policía detiene más neonazis que antifascistas en Madrid”: https://www.elespanol.com/espana/politica/20170107/184231932_0.html
  2. “La Policía aprieta más por la derecha”: https://www.elmundo.es/madrid/2013/11/18/5289354d0ab74076548b4572.html

Prueba evidente de lo anterior, es decir de esta asimetría en la respuesta de los poderes públicos a la violencia política, es el tratamiento judicial cruel que ha tenido el denominado caso “Blanquerna”, en donde los 14 asaltantes han sufrido un completo calvario en sus vidas, con un errático proceso penal que ha durado 7 años, de 2013 a 2020 y donde finalmente, a pesar de la sentencia revocatoria del Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo de España les ha impuesto por partida doble penas de cárcel, mientras que conozco casos donde a instancias de la Fiscalía se han aplicado todos los atenuantes posibles a “los antifas” para que no tengan que pisar la cárcel; por ejemplo, el relativo al mencionado asalto al Bar “El Rincón de la Legión” en Madrid en el 2013, donde ahí sí que hubo lesionados graves entre los atacados a diferencia de lo de Blanquerna.

Es preocupante ver cómo el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado actúa más bien en ocasiones como abogado defensor de los violentos de izquierdas. Yo lo he vivido en primera persona y puedo dar fe.   

Volviendo al estudio publicado de Don Víctor M. Pérez Velasco, acabaremos aportando algunas medidas suyas correctoras del problema de la violencia izquierdista en las calles con las que estoy completamente de acuerdo, y otras son de mi propia cosecha, a saber:

  1. Cese inmediato del adoctrinamiento y la incitación al odio entre nuestra Población contra el Catolicismo y España en Colegios, Universidades y Medios de Comunicación.
  2. Posicionamiento claro de los grandes Medios de Comunicación en la información veraz y denuncia de esta gravísima violencia, venga de donde venga.
  3. Compromiso de la Justicia, en especial de la Fiscalía, en la persecución de estos delitos, y añado que se cree en España una Fiscalía contra la Violencia Política Selectiva.
  4. Elaboración de estadísticas policiales que analicen convenientemente esta violencia política de la Izquierda.
  5. Un Observatorio de la violencia política selectiva nacida de la Izquierda y del Independentismo que padecemos en España.
  6. Una Cátedra en cada Facultad de Ciencias Políticas que aborde este asunto de la forma conveniente.
  7. Una “Mesa de la Verdad” que permita esclarece aquellos delitos de la violencia política selectiva que permanecen impunes y en particular los 400 asesinatos de ETA sin conocerse su autoría.
  8. Desmantelamiento de la meta-estructura de la violencia política selectiva en España.

Debemos tomar conciencia de esta situación y acabar entre todos con esta violencia política selectiva porque es cuestión de supervivencia y de estabilidad para España y el Mundo Desarrollado.

Si la Violencia de la Izquierda se acaba de generalizar e institucionalizar de forma definitiva, estaremos en la antesala de una Dictadura de nuevo cuño donde quedarán cercenados nuestros derechos y libertades públicas más fundamentales.

Guillermo Rocafort

El Águila protectora

EL CRITERIO: “De un ciudadano cabreado”

El toque de queda es un instrumento militar y policial, no sanitario. Se usa en las guerras para controlar el movimiento de las personas. Se usa en las grandes catástrofes para evitar los posibles saqueos. Es completamente imbécil y decididamente anticientífico pensar que va a servir para controlar un virus, como si el virus no tuviera el día entero para moverse por dónde le diera la gana.

El toque de queda es la enésima prueba de que estamos sometidos a una banda de criminales que impone una dictadura con la excusa sanitaria.

Todos sus actos, absolutamente todos, se basan en la agresión y en la humillación del ciudadano, jamás en el cuidado de su salud: pistolas termómetros apuntadas innecesariamente a la cabeza (la temperatura se puede tomar en muchos sitios diferentes), amenazas constantes, multas desproporcionadas, insultos, acusaciones, (¡irresponsables!), delaciones, linchamientos a quienes no se comportan “como debe ser”, policía en las calles, confinamientos aleatorios (que tampoco es un término médico, sino carcelario).

Es escandalosamente obvio que nada de esto ha servido para nada, puesto que estamos como estamos, pero todo ello se mantiene mientras el país se hunde, mientras la gente se muere de enfermedades no tratadas o se va a la puta calle, a las colas del hambre que los grandes medios de comunicación tienen prohibido difundir.

Un gobierno que ha actuado según las órdenes de un “comité de expertos” que no existía, que ha mentido sobre las mascarillas, y sobre todo lo demás, antes, durante y después, que ha rendido la soberanía de nuestro país a cambio no se sabe qué y que es capaz de defender una cosa y la contraria al mismo tiempo y sin pudor alguno.

Pero los peores de todos, los que no tenéis perdón alguno, sois los cobardes que diariamente aplaudís cada una de estas medidas y defendéis a vuestros propios verdugos sólo porque estáis tan asustados que habéis renunciado a la mínima dignidad.

El Criterio

Cáveant cónsules¡ Si es que queda alguno con agallas …

Que nadie sea tan ingenuo de pensar que el asalto al poder judicial es para salvar a Iglesias del banquillo. El objetivo es conseguir que el PSOE tenga mayoría absoluta sin pasar por las urnas, en esta misma legislatura. ¿Cómo? Ilegalizando a Vox con sus jueces afines, lo cual ya están pidiendo a ladridos los perros de presa (de la prensa) del gobierno basándose en el caso griego.

Ello dejaría en blanco 52 escaños, lo que le daría a Sánchez mayoría absoluta con una interpretación ad hoc de la ley, respaldada por sus jueces. Con ello tendría las manos libres para liquidar el Estado tal y como lo conocemos.Parece ciencia-ficción, ¿verdad?. Pues es el procedimiento que utilizó Hitler en 1933 para soportar su “Ley de Plenos Poderes” (Ermächtigungsgesetz) tras ilegalizar el partido comunista por la quema del Reichstag: consiguió la mayoría absoluta al contabilizarse como escaños  válidos sólo los no ilegalizados.

Además, ningún presidente de gobierno en su sano juicio pensaría en crear un arma que pudiera caer en manos de la oposición en futuras elecciones, salvo que tuviera la absoluta seguridad de que eso no iba a ocurrir nunca porque la oposición jamás llegaría al poder. ¡Caramba, qué coincidencia!¡ Si eso es lo que dijo el vicepresidente hace unos días!Pensándolo bien, con la oposición de cartón-piedra que tenemos, casi da lo mismo.

Al botones Sacarino de nuestra castiza masonería centrorreformista sólo se le ha ocurrido lanzar sus denuestos contra el gobierno de la república polaca, que es precisamente es el único gobierno europeo que está reclamando a Bruselas que las autoridades comunitarias desplieguen en España el mismo celo por la independencia judicial de que hicieron gala con Polonia.

No importa, siguiendo las enseñanzas de su maestro jedi, Obi Wan Rajoy, probablemente Casado dirá aquello de “No se va a aprobar ninguna reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial”. Ya sabemos lo que pasó con los referéndums en Cataluña…

Por Javier Amo Prieto

EL CRITERIO

EN EL DÍA DE LA HISPANIDAD (AC BURGO DE SANTIUSTE)

El día de la Hispanidad consolida aspectos de común denominador entre el continente americano y el pueblo español referentes a cultura, diversidad de etnias y religión.

La Leyenda Negra es una sombra que sobrevuela de forma permanente la historia de España. Un cúmulo de falacias y verdades retorcidas vertidas especialmente desde fuera de las fronteras del país, aunque también se han registrado importantes corrientes internas que intentan desprestigiar la figura de los españoles y de lo español; “ciertos partidos políticos y asociaciones así lo hacen” tildarlos de seres salvajes, sin escrúpulos; de conquistadores sanguinarios que arrasaban todo nuevo territorio en el que desembarcaban sus tropas.

Por leyenda negra entendemos el ambiente creado por los fantásticos relatos que acerca de nuestra patria han visto la luz pública en casi todos los países; las descripciones grotescas que se han hecho siempre del carácter de los españoles como individuos salvajes y sanguinarios.

¿Pero dónde nace la Leyenda Negra? La mala opinión hacia lo español comienza a registrarse, de forma escrita, en algunos libros llenos de falsedades y exageraciones. Ante la propagación de estos bulos y de la hispanofobia, algunos historiadores salieron al quite para tratar de desmentirlos. Es el caso de Julián de Juderías, el primero en estudiar de forma detallada el tema, que trata de derrumbar todas estas mentiras en su libro “La leyenda negra”. Estudios acerca de España en el extranjero.

Muchas investigaciones desmienten que la conquista de América fuese un genocidio.

¿que hubo muerte? si, pero las casualidades de la vida demuestran cómo pasa a día de hoy que principalmente las muertes fueron debidas a las epidemias demoledoras que se propagaron durante aquella época.

Todo esto es cuestión de números, el desembarco de los españoles al Nuevo Mundo fue apenas de unos cientos, nada comparado con los millones de indígenas que allí habitaban.

Es más, la Corona española promulgó una serie de leyes para proteger a los nativos y envió una serie de auditores para evitar los abusos. Medidas que otros países ni valoraron implantar como Francia o Inglaterra.

Como pasa a día de hoy quien tiene la llave, la maquinaria de la propaganda, de los medios de comunicación son los que difunden las mentiras y medias verdades.

Tenemos que defender a nuestra patria, a España, a toda nuestra herencia cultural e histórica de toda la rabia separatista y patriotismo caníbal.

AC Burgo de Santiuste

El fin de la España del Bienestar

Los procesos de liberalización económica de los gobiernos de Felipe González y de José María Aznar llevaron a la extinción de nuestras empresas públicas, y la mala gestión de una necesaria integración en la entonces Comunidad económica Europea, al fin de nuestra industria pesquera, naval y productiva agropecuaria. España quedó reducida a un modelo de servicios, muy vinculado al turismo y sectores exportadores como el automovilismo, en manos de empresas extranjeras.

La epidemia del Covid 19 se ha sumado al proceso de desestabilización del independentismo catalán como causas del actual hundimiento económico. En estos momentos se recuerda cual fue el origen de las últimas empresas que luchan por sobrevivir, en un régimen de bienestar, que ve desaparecer una de sus joyas más llamativas, la sanidad pública. 

La espectacular salida del subdesarrollo de España, fue realizada en los años sesenta y setenta del siglo XX, contrastaba con los países europeos que  habían tenido la ayuda abundante del Plan Marshall estadounidense al final el segundo conflicto mundial. Sin embargo, si la Europa occidental recuerda la década de los sesenta por su bienestar, en España no cabe duda que se convierte en su proceso de mayor acercamiento al modo de vida occidental. En 1950, la sociedad española todavía dibujaba un esquema de país agrario meridional y atrasado con una clase alta del 0,1%, una escasa clase media del 27%, en su mayor parte propietarios agrícolas y funcionariado. En cuanto a la clase obrera, se alimentaba de una enorme reserva de peonaje agrícola que situaba a los trabajadores en el 72,9%. Sin embargo, en 1981, siguiendo los datos de los informes FOESSA, los profundos cambios del desarrollismo habían incrementado la clase alta a un 5%, pero la clase media aumentaba a un 42% y se convertía en la verdadera piedra angular del equilibrio social español. En cuanto a la clase obrera, era de un 53%, esencialmente industrial. 

El origen de una Industrialización

La España atrasada y destruida por la cruenta guerra civil, tendrá un largo proceso de desarrollo a través de la labor INI, a partir de cuya labor de crear un incipiente tejido industrial público, pudo sustentar con éxito los planes de desarrollo que se realizaron tras el Plan de Estabilización. Los Planes de Desarrollo Económico y Social que se realizaron fueron tres, aunque a nivel teórico se confeccionaron cuatro. Durante el periodo de vigencia de los tres Planes de Desarrollo, el incremento industrial demandará numerosa mano de obra que se solventó sacándola del campo, donde se impuso la necesidad de mecanizar las labores de roturación, siembra y recolección. De 1960 a 1975, la mano de obra dedicada a la agricultura, pasó de un 36,6 % a representar un 18,3 %; entretanto, la dedicada a actividades industriales, pasó de 21,2 % a  28,3 %% y en cuanto a servicios, de 29,1 % a 38,6 %. El paro se vio reducido a cien mil personas y la mujer hubo de entrar a trabajar, representando un 25 % de la mano de obra total. Una verdadera revolución social.

La transformación de la sociedad

Entre las industrias que sirvieron de motores del proceso de desarrollo, la automovilística, la química y la naval fueron determinantes junto al turismo en lo que se denominó “Milagro español”. El gobierno tecnócrata procedió a crear el marco idóneo para fomentar una estructura industrial, protagonizada por empresas españolas de iniciativa privada y extranjeras, éstas últimas necesarias para el aporte tecnológico. Los sectores como el automovilístico, el químico y el naval eran motores de creación de múltiples pequeñas y medianas empresas de complementos. Su aparición, no sólo transformó la economía, si no que a su vez exigió cambios en el sistema educativo vinculado a la formación laboral, y creación de infraestructuras de comunicación, vivienda y servicios sociales para los trabajadores y sus familias, nuevos ciudadanos de barrios de reciente construcción por la obra social sindical. 

El crecimiento económico provocó una gran demanda de viviendas. Según Mario Gómez-Morán en Sociedad sin vivienda, Fundación Foessa, Madrid, 1972, entre los años 1961 y 1973, se construyeron en España 3.347.768 viviendas, sumando otras 358.460 en 1974 y añadiéndose 374.391 en 1975; en definitiva, en doce años, las cifras se elevaron a  4.080.619 viviendas

Sin embargo aquella sociedad necesitaba una sociedad de bienestar, y ésta vendría con la Ley de Bases de la Seguridad Social, de 28 de diciembre de 1963, que dará origen al sistema de Seguridad Social, inspirada en las declaraciones III y X del Fuero de los españoles. El sistema de la Seguridad Social proporcionó una seguridad sanitaria de calidad, cuyos miembros y familiares tenían consulta, cuidado y medicamentos gratuitos.  Del mismo modo, a nivel de pensiones, las de vejez, viudedad y orfandad proporcionaron una seguridad que no existía antes y que condenaba a grupos sociales en riesgo, a la miseria y la marginalidad. Con diez años de cotización mínima y 65 años cumplidos, un trabajador ya reunía las condiciones mínimas para cobrar una pensión vitalicia.

Un mundo desaparecido a favor de una sociedad que muestra su precariedad en todos sus aspectos económicos, políticos y morales. 

José Luis Orella – CLUB ARBIL

De esos polvos, estos lodos

Esta semana que dejamos y por primera vez tras manifestar varias veces lo contrario, el gobierno anunciaba su respaldo al indulto de los golpistas catalanes condenados. Para colmo, lejos de cualquier signo de arrepentimiento, el Rey no era invitado, también por primera vez, a una entrega de despachos de la judicatura en Barcelona.

Ante esta sucesión de despropósitos y traiciones, algunos políticos y periodistas como Vidal-Cuadras cargaban contra estas maniobras que a su juicio, iban contra el espíritu de la llamada transición. Nosotros, por el contrario, no estamos en absoluto de acuerdo. Somos conscientes que estamos recogiendo lo que en aquellos años de la transición se sembró. Y como no podía ser de otra manera, aquellos vientos han derivado en tempestad.

Porque fueron los arquitectos de la transición y los llamados padres de la Constitución, con las bendiciones del entonces monarca, los que cometen tres errores garrafales que son los que nos han traído el embrollo actual.

El primero de todos dividir España en auténticos Reinos de Taifas o autonomías, denominando “nacionalidades” a determinados territorios que fue el resquicio legal que el separatismo encontró para poder llevar a cabo sus lentas pero inexorables hojas de ruta en pos de la desmembración de España.

Porque fueron los arquitectos de la transición y los llamados padres de la Constitución, con las bendiciones del entonces monarca, los que cometen tres errores garrafales

El segundo fue la “brillante” idea de transferir a dichas autonomías las competencias educativas, lo que ha permitido al nacionalismo moldear a miles de personas desde la más tierna infancia a imagen y semejanza de dicho nacionalismo pasando por encima de una manera burda sobre siglos de historia común y cualquier atisbo de veracidad.

El tercer error no es otro que el de implantar un sistema electoral a través de la ley D’hont que ha supuesto la alternancia en el poder de dos partidos supuestamente de derecha e izquierda, que ante las amenazas independentistas se han dejado arrastrar por una absoluta dejadez cuando no cobardía, y que beneficia por encima de todo a unos partidos separatistas que con un número relativamente pequeño les permite no sólo la presencia parlamentaria sino incluso el chantaje en pos de la llamada gobernalidad.

¿La consecuencia de dichos errores? Pues resulta evidente: en Cataluña y Vascongadas la presencia de los partidos “constitucionalistas” es cada vez más testimonial por culpa de estos errores que ha posibilitado la propia Constitución. Y con Navarra y Baleares siguiendo el mismo camino.

No hay motivos desgraciadamente para el optimismo. No se vislumbra ninguna solución ni a corto, medio ni a largo plazo.

La Cruz del Valle y las heridas del combate

La Revolución es fría, calculadora y metódica, y aprende de sus propios errores. Por eso no suele presentarse nunca en su versión más agresiva y descarada (como hizo en el pasado), pues sabe que cuando muestra de una vez toda su rabia y odio (pues la Revolución es constitutivamente odio) provoca la reacción de lo que aún queda de sano en lo que antaño fue la Cristiandad.

Por eso anda cautelosa y actúa por pasos. Por eso fueron tontos útiles aquellos que ante la profanación de los restos del General Franco se mostraron tibios e inactivos. Alegaban estos de todo: que si no eran franquistas, que si fueron antifranquistas, que si el traslado tenía que llegar antes o después, que si solo era un traslado de un enterramiento a otro, que si preferían no meterse en política, etc. Por ignorancia o por cobardía no supieron ver que los ataques de la supuesta Memoria histórica y los ataques a Franco no tenían por objeto la figura personal del General, sino lo que la misma representa, que es la de la España católica que supo resistir en 1936-39 el embate del internacionalismo ateo.

Y es que guste o no guste, la historia fue como fue, y Franco fue el Generalísimo de los Ejércitos que finalmente ganaron la guerra. Una victoria que no fue solo de Franco, ni del Ejército profesional, sino que fue primeramente de los santos y mártires que derramaron su sangre sacrificados por el odio a Cristo; en segundo lugar del pueblo español mismo, que se levantó como un hombre ante la barbarie republicana (allí se encuentran los requetés, y los falangistas, y los españoles sin obediencia a sigla ninguna que se presentaron voluntarios para ir al frente); y en tercer lugar a aquellos militares que se mantuvieron fieles a España.

el traslado de los restos de Franco era el primer paso. El segundo, la retirada de los monjes y la “resignificación del Valle”. Y el tercero y último la demolición de la Cruz

Así pues, el traslado de los restos de Franco era el primer paso. El segundo, la retirada de los monjes y la “resignificación del Valle”. Y el tercero y último la demolición de la Cruz, que a todos llama y abraza. Si los españoles hubieran reaccionado cuando se retiraron los restos de Franco, la Revolución, por temor, no hubiera dado su segundo paso. Sin embargo, como la cobardía y el resentimiento anidaron en el alma y los corazones de los que debieran haber salido en su defensa, la Revolución ha visto el campo allanado para proseguir su camino.

La cobardía anidó en la Iglesia jerárquica y en gran parte de la militante, que alegaron no querer meterse en política, olvidando que enterrar a los muertos y respetar sus restos no es ningún acto político, sino obra de misericordia corporal. Los malos quisieron realizar una profanación, los buenos no tenían que meterse en política: simplemente tenían que haber protestado por la profanación. Y hasta donde hubieran podido haberla intentado evitar.

Otra parte de la Iglesia militante, que no es cobarde, sin embargo se dejó llevar por el rencor. Y como fueron o se sintieron (con razón o sin ella, pues eso es una cuestión histórica intrascendente a estos efectos) perjudicados por la labor política de Franco alegaron su “antifranquismo” para justificar su inacción. Pusieron sus pasiones por delante de sus obligaciones de misericordia.

La cobardía anidó en la Iglesia jerárquica y en gran parte de la militante, que alegaron no querer meterse en política, olvidando que enterrar a los muertos y respetar sus restos no es ningún acto político

Y otra parte, finalmente, se dejó llevar por el “purismo” político, doctrinal, histórico, etc… ese purismo que tantas veces esconde sólo la defensa de una manera confortable de vivir en medio de la Revolución, aprovechando las prebendas que la misma otorga, pero aparentando mantenerse el corazón puro, siendo lo más cierto que su corazón solo está invadido por el orgullo, que es precisamente el motor del odio revolucionario.

Los cobardes, los puristas y los rencorosos se forzaron a esperar, para sus adentros, que la ofensiva no fuera a más, creyendo que su cesión contentaría a la Revolución, negándose a admitir lo que en el fondo su conciencia les dice: que la Revolución no se contenta con ejecutar solo una parte de sus planes, sino que siempre tiende a la victoria total: a la supresión de todo lo que tenga aun siquiera un pequeño asomo de cristiano.

Ahora asistimos a la segunda fase del proyecto de “borrado” del catolicismo en España. Y la mayor parte de los que debieran hablar y reaccionar no lo harán… y acabarán perdiendo los últimos restos de autoridad que les queda, pues en el campo moral la autoridad es tal si va acompañada de santidad, ejemplaridad, integridad y valor. Los obispos, los sacerdotes, los monjes y los fieles en general convirtieron a los paganos y a los bárbaros no por su poder, sino por la autoridad moral que les deba su cumplimiento fiel de la Ley de Dios. Es más, en el fondo, la descristianización de Occidente no tiene por causa inmediata los ataques de la Revolución, sino precisamente la desafección en sus actitudes y acciones de los que debieran haber sido ejemplares.

la descristianización de Occidente no tiene por causa inmediata los ataques de la Revolución, sino precisamente la desafección en sus actitudes y acciones de los que debieran haber sido ejemplares

En cualquier caso, en este segundo embate se verá quien está auténticamente por el Reinado de Cristo. Aquellos que permanezcan tibios, silenciosos y/o falsamente prudentes mostrarán tener su corazón y su alma más cerca de la bandera de la Revolución. Por tanto, ya sabremos con quiénes no podremos contar, pues aunque hubieran salido de los nuestros, no son de los nuestros.

El Criterio

11S, EL DÍA QUE EL MUNDO CAMBIÓ

            Primero fue la revolución de los ayatolas en Irán, con la subsiguiente crisis de los rehenes; después la intifada palestina y luego la primera guerra de Irak, con Bush padre. No fueron estos hechos, sin embargo, sino el atentado de las Torres Gemelas el 11de septiembre de 2001, los que situaron al Islam y al islamismo como los factores clave de la política internacional. Sustituyeron a la URSS como el enemigo declarado de Occidente, parcialmente recuperado ahora con la Rusia de Putin. Del mismo modo, la doctrina del “choque de civilizaciones” sustituía a la guerra fría, como definitoria del conflicto global más importante.

            Después vino la segunda guerra de Irak, ya con Bush hijo, muy impopular en Europa, especialmente en España, y el atentado del 11M en Madrid, del que amplias capas populares responsabilizaron indirectamente al gobierno de Aznar, por su apoyo a Estados Unidos en su cruzada contra Sadam. Ello provocó un cambio de gobierno en España en beneficio del PSOE de Zapatero, que retiró las tropas españolas de Irak y formuló su doctrina de “Alianza de civilizaciones”, pese a que antes había apoyado a Estados Unidos en la guerra de Afganistán y el, entonces presidente del Gobierno español del PSOE, Felipe González, había apoyado la primera guerra de Irak con Bush padre.

            Hemos lamentado atentados islamistas en Paris, en Manchester y en Barcelona, entre otros lugares. Parece obvio que el terror islamista no es cosa de desiertos lejanos ni una pataleta por la guerra de Irak. Está aquí para quedarse y que la “guerra de civilizaciones” va a ser el conflicto latente o patente más relevante de la política internacional y, cada vez más, de la política interna, tanto de los países musulmanes como de los occidentales a lo largo del siglo XXI.

            Generalmente la percepción de Occidente orbita entre el buenismo multiculturalista y el belicismo imperialista. Habitualmente podemos atribuir el primero a la izquierda progresista y el segundo a la derecha liberal. Aunque a veces se confunden, como en la organización sionista alemana, capaz de defender las guerras de Estados Unidos y los bombardeos de castigo sobre población civil de Israel en Gaza que masacran a niños inocentes; y a su vez censurar, por supuestamente racistas, las manifestaciones pacíficas contra la islamización de Europa del PEGIDA. Al final, de la interacción entre gobiernos, medios de comunicación e instancias culturales, tanto de centro derecha como de centro izquierda,. Todo ello resulta una tolerancia pánfila, hasta límites de inconsciencia, en lo que se refiere al Islam en Occidente, hasta el punto de hacerlo prácticamente intocable. Paradójicamente ello se combina con un belicismo extremo en la lucha “contra el terror” a nivel exterior, tomando al islamismo como excusa, frecuentemente contradictoria, para justificar políticas imperialistas, sionistas o, directamente genocidas, que provocan una inercia de violencia difícilmente controlable.

            La izquierda multuculturalista ve en los inmigrantes en general y en los musulmanes en particular unos “aliados de clase” para combatir sus enemigos ancestrales: el cristianismo y la Tradición. La derecha liberal, para justificar el imperialismo estadounidense y las políticas genocidas de Israel en Palestina,  configuran una guerra abierta entre el mundo occidental o democrático y el Islam. En ese contexto, a la izquierda progresista no le importa cuáles sean los “valores”  de esos inmigrantes musulmanes, muchos de ellos fanatizados y partidarios del islamismo. Los “progres” europeos contienen su feminismo para aceptar el burka y su homosexualismo radical no les impide apoyar a regímenes que lapidan a los homosexuales. De semejante modo, a la derecha liberal no le importa cuáles sean los excesos o inmoralidades de Estados Unidos en las absurdas guerras en las que se embarca ni los de Israel en Palestina.

            Una vez más, derecha e izquierda se unen en su mala interpretación del problema, como ramas distintas de un mismo globalismo. Una vez más, el patriotismo se levanta como única esperanza.

Valentia Forum

11 DE SEPTIEMBRE: “SUS MENTIRAS, NUESTROS MUERTOS”

Este 11 de septiembre, fecha habitual del akelarre independentista catalán, será especial. Se acabaron las demostraciones multitudinarias y orquestadas propias del adoctrinamiento nacionalista. Este año no se hablará de Declaraciones Unilaterales de Independencia, ni de de referéndums, ni se pondrá fecha para que llegue la “Reichpública” catalana.

Sin embargo, el supremacismo nacionalista debe quedar patente de alguna forma. Mientras que el resto de la ciudadanía vemos coartadas nuestras libertades de movilidad, libertad de expresión o sufrimos la opacidad de los poderes públicos respecto a sus responsabilidades, los independentistas podrán celebrar tranquilamente su “Diada nacional”.

La Generalitat de Cataluña ha dado permiso a celebrar concentraciones nacionalistas en más ce cien poblaciones catalanas. Todo ello motivado para que TV3 pueda tener imágenes de manifestaciones en todo el territorio del Principado con las que cubrir el morboso adoctrinamiento al que nos tiene acostumbrados para esta fecha.

Mucho nos tememos que la ya tradicional y multitudinaria fiesta de la Hispanidad del 12 de octubre, que se lleva celebrando desde hace años en Barcelona, no gozará de los privilegios nacionalistas. Quizá el coronavirus patriótico sea maligno y el de los independentisas sea un bálsamo de salud desbordante.

Durante años, el separatismo durante la “Diada” nos ha mentido, tal vez este año nos mate.

SOMATEMPS

Prohibir la pornografía

¿La censura es mala? ¿Es justo, noble y moral dejar al hombre errar en el nombre de la libertad? ¿La pornografía termina en sí misma, o afecta a todos los ámbitos de la vida? ¿Es peligrosa o es inofensiva?

Lo que voy a contarte es noticia. No tienes más que entrar en cualquier periódico digital para leer acerca de este tema. Nueve de cada diez niños y seis de cada diez niñas menores de 18 años, han consumido pornografía, casi siempre a través del móvil de sus padres, o el suyo propio. La primera visualización se hace entre los 9 y los 12 años. ¿Sorprendido?

La sociedad sufre hoy una hipersexualización, un bombardeo de información de carácter sexual que desvirtualiza sus fines más propios y reduce a la persona a lo sexual, al amparo de la mal utilizada palabra libertad. Esto se produce en los medios de comunicación en horario infantil, en la educación sexual (reducida a pornografía) en los centros educativos, a los contenidos de la web a la que todo ser humano tiene acceso con un solo clic, etc.

Todo empieza con la frase de un colega en el colegio: “si pones xxx en google salen chicas desnudas”. Uno lo pone y de un sitio vamos al otro, llegando a contenido sexual explícito. La pornografía es un cáncer que el 80 por ciento de la población consume. La contemplación de imágenes o vídeos de contenido sexual ensucia la mente humana hasta el punto de no ser capaz de mirar a una persona como varón o mujer, sino como un trozo de carne para el disfrute visual o corporal. Se reduce la persona a lo instrumental: tú me sirves para “tal”. Tanto es así que la mente queda alienada por esta droga y necesita de dosis cada vez más altas. ¿Y ya está? ¿Por esto deberíamos prohibirla? Que cada cual haga lo que quiera, ¿no?

El problema viene cuando en tus relaciones interpersonales, en tu modo de ser persona, únicamente buscas el interés de la autosatisfacción, las nuevas necesidades sexuales que tienes gracias a la pornografía: el contacto físico o visual de carácter erótico. Por lo que, lo más básico de tu ser, las relaciones sociales, quedan viciadas y reducidas al interés más sucio. No hablamos solamente de desestructuración psicológica, sino de toda la estructura de la persona. El hombre se animaliza, no es capaz de ejercer su más alta facultad: el amor, porque todo lo que le mueve es el interés sexual. Así es como empiezan las prácticas de sexting, la forma moderna de ligar en la que adolescentes se fotografían o se graban desnudos con posturas eróticas para atraer el interés de la otra parte. Todo se reduce a eso: la persona es su cuerpo, es lo único que puede ofrecer. Un tanto pobre,¿no?

Cuando no puedo satisfacer mis necesidades cada vez más fuertes, recurro a otros métodos, como la prostitución, degradación de la persona a producto alquilable que desenfoca el precioso don del acto sexual que da lugar a la vida, y lo convierte en disfrute de un desconocido con otra parte, en dudosa libertad. También puede ser que el sujeto se encapriche de una mujer que no corresponde su amor/interés/enfermedad, por lo que decide gozar de los privilegios por la fuerza, y la viola. Que nadie se escandalice, es actualidad de portada en periódicos de todo el mundo.

Mi propio “yo” cada vez se controla menos, puesto que es más esclavo de su dosis de pornografía. Ya no hay autocontrol. El caso más dramático en nuestros días es la pederastia, prácticas sexuales con niños inocentes. Esta perversión del hombre no se produce de la noche a la mañana. El hombre ha de alienar su conciencia y todo su ser hasta ser totalmente esclavo de aquello que consume, y las necesidades que esto le crea. De modo que ya no se posee a sí mismo, y su necesidad puede más que su voluntad. No quiero seguir porque, como padre, este tema me provoca nauseas, es repugnante…

Esta droga deriva en todo tipo de perversiones: sexo conmigo mismo, con otros a la fuerza, con animales, con cosas, etc. La persona ya no es persona, no tiene voluntad, ha quedado en manos de “ella”, la pornografía, destruyendo todo a su paso: la propia dignidad de la persona, matrimonios, familias enteras, amistades, etc. Todo lo que tiene valor en la vida.

Conclusión, ¿debería ser la pornografía prohibida? La solución que la policía y los profesionales del sector aportan, es implantar dispositivos de control para regular el consumo de menores. ¿Qué? ¿Acaso no es la pornografía droga y germen lo suficientemente fuerte para deconstruir una sociedad? Me atrevo a decir que los hombres necesitamos ser protegidos para no cometer atrocidades, puesto que el mal uso de la libertad que ser hombre conlleva, puede llevarnos a cometer las peores obras, incluso en contra de nuestra propia voluntad. Por eso creo en la censura.

Si todo esto te suena a sacristía, piensa en que nuestras hijas e hijos salen a la calle y se cruzan continuamente con consumidores de esa droga alienadora de mentes llamada pornografía, por la cual nuestra hija se convierte en un trozo de carne del que disponer a placer. ¿Por qué exhibirnos y exhibir a nuestros seres queridos a este peligro sin necesidad? Fórmate y educa en el amor, la única fuerza que hace al hombre ser hombre.

Sancho Guindano El Criterio

LLEGA El caos educativo

Uno de los aspectos en los que la implantación del nuevo orden mundial ha insistido más en las últimas décadas ha sido el control de la educación.  Las diferentes políticas educativas que han surgido en estos 40 años han conectado a la perfección con dicho objetivo. El abandono de la disciplina, la denostación del esfuerzo, la minusvaloración del mérito o el menosprecio hacia el conocimiento han sido algunas de las señas de identidad de dichas reformas.Todo sustituído por unas modernas pedagogías cuyo único fin es crear masas ignorantes a los que manipular fácilmente.

Por ello no resulta extraño comprobar como a escasos días de la incorporación del alumnado a las clases, esta “nueva normalidad” no tiene pensado plan alguno. Basta recordar como la solución que dieron hace meses al cierre obligatorio se solucionaba entonces con un camuflado aprobado general.

Por supuesto, cuando nos vendieron la adquisición de las competencias educativas para las diferentes comunidades autónomas como algo tan necesario o maravilloso, ya se vislumbraba que llegado el momento el caos iba a ser morrocotudo. Evidentemente, lo que querían los caciques autonómicos era controlar ellos el presupuesto y manejarlo a su antojo. Nada más.

Lo que no nos cabe la menor duda es que cuando la nueva normalidad acabe derivando el nuevo curso en un caos total, los diferentes gobiernos, central y autonómicos, tratarán de enfrentar a docentes y padres con el fin de escurrir el bulto.

¿Cuándo vamos a despertar?

TAS-RAÍCES

La nueva normalidad apesta a vieja tiranía

Eran muchas las señales que desde hace algún tiempo nos indicaban que el año 2020 vendría con algunos “regalitos” en forma de cambios drásticos a nivel mundial, demasiadas señales para no verlas incluso por una sociedad tan anestesiada y manipulada como la contemporánea. El colapso económico y social de las naciones occidentales modernas o posrevolucionarias, incapaces ya de revertir la persistente crisis socio-económica frente a la pujanza del modelo capitalista-comunista oriental, nos auguraba sin lugar a dudas que el mundo entero se convertiría en la tercera década del siglo XXI en un campo de batalla global donde se disputaría la supremacía y la supervivencia entre los dos bloques dominantes: los tiranos neo-imperialistas y los tiranos globalistas. El dominio del mundo por las élites, y no otra cosa, por mucha propaganda con que nos aturullen los unos y los otros, es el objeto en disputa a día de hoy.

Las guerras contemporáneas, al igual que las paces, ya no son como antaño una cuestión de honor ni de deber con la patria o el rey, y mucho menos son una cuestión religiosa. Y no lo son desde que el pasado siglo, y tras la primera y segunda guerra mundial terminaron por imponerse de forma absoluta las ideologías (incluso con lanzamiento de bombas atómicas) en todas las naciones del mundo. Pero la criatura ha mutado, y hoy el modelo occidental, aferrado a un gigantesco e insostenible aparato partitocrático en el que solo tienen cabida las ideologías anti-tradicionales, y que a su vez es mantenido por las grandes y casi siempre oscuras corporaciones financieras mundiales, se enfrenta sin remisión al abismo frente a las sociedades orientales que en las últimas décadas se han apoderado de buena parte de los recursos, materias primas y propaganda que en su día dominó en exclusiva occidente.

Y siendo esto así, ¿que esperábamos que ocurriese? La revolución se hizo para que unos pocos dominasen a todos los demás por encima de Dios, las naciones y las viejas leyes; a las cuales personificaba la monarquía en nombre del pueblo. Y para que así fuese se constituyeron los estados modernos, embadurnados de  mitos y adornados con falsas libertades en forma de ignominiosas repúblicas, muchas veces coronadas. Envenenados de ideología revolucionaria y ciegos de ambición, muchos hombres vendieron su honor a la gran farsa liberal sin darse cuenta de que con ello entregaban a los tiranos “libertadores” su patria, identidad y verdadera libertad. Estos estados revolucionarios se dedicaron desde el principio a consolidar el poder de las nuevas élites económicas pasando por encima de gentes, pueblos y leyes; a quienes eso sí, a cambio del pertinente saqueo les entregaban “derechos” para participar de las “bondades” del nuevo sistema. Las injusticias liberales se distrajeron con la creación de nuevas y aún más nocivas ideologías como el socialismo y el nacionalismo, las cuales aparentaban en su exterior un atractivo afán de justicia social y reacción frente al mundialismo; pero que en verdad han sido los más eficaces instrumentos de control social por parte de las mismas élites a las que aparentaban combatir. No hay que ser especialmente ducho en sociología para entender que para esos nuevos gobernantes era entones mejor una disidencia controlada, que una posible reconciliación popular con las “condenadísimas” leyes y principios de la tradición natural.

Ya visto y asumido todo esto, se preguntará el amable lector que haya llegado hasta aquí ¿por qué si todo está tan controlado por las élites como decimos, estamos como estamos? Pues en pocas palabras, porque  desde hace tiempo la vaca revolucionaria occidental ya no da leche para todos, y por consiguiente hemos entrado en el momento del sálvese quien pueda. Y en esa disyuntiva, los nuevos imperios orientales nacidos del nacionalismo y el socialismo, tienen las de ganar, pues acumulan más hambre y menos obligaciones que un occidente al que doscientos años de involución revolucionaria ha dejado inútil, además de gravemente desprovisto de referentes vitales y espirituales. Si no somos capaces de revertir a tiempo semejante desastre, naciones como la España actual, alejada de su responsabilidad como cabeza de la Hispanidad pero empeñada en liderar la degenerativa involución progresista, no será en este conflicto en el que ya nos encontramos inmersos, más que un pequeño apéndice prescindible de ese occidente que incapaz de reconocer sus errores parece seguir huyendo hacia adelante; ignorante de su tradición cultural, política y espiritual, y profundamente  infectado de las viejas y nuevas (aún más destructivas) ideologías. O reaccionamos ya, reconquistando bajo el signo de la cruz nuestra identidad, derechos y tradiciones, o quedaremos atrapados irremisiblemente por la nueva normalidad.

Luis Carlón Sjovall

Presidente A.C.T. Fernando III el Santo