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VERANO I DE LA NUEVA NORMALIDAD

Este verano el sufrido pueblo español se queda en casa mientras las élites lo disfrutan. Ya sea porque aún estamos llorando a los nuestros, ya sea porque no hemos visto ni un euro de los ERTES o porque nos han mandado al paro.

El “todo va a salir bien” se ha traducido en 50.000 fallecidos, 1,1 millones de nuevos parados, 150.000 compatriotas sin cobrar ertes, 3,36 millones de parados y la economía española entrando en recesión con una caída del PIB del 18,5 %.

A esto hay que sumarle que ya nadie se cree las mentiras de este gobierno que nos aboca al Nuevo Orden Normal. Su incompetencia en la gestión de la crisis y el traspaso de la plena responsabilidad al pueblo español, al que constantemente se empeñan en culpabilizar, nos descubre el “I Verano de la nueva normalidad”.

Las élites en sus yates, playas y mansiones. Josu Ternera disfrutando de París, la OMS repartiendo el miedo por el mundo y Bill Gates frotándose las manos ante las inminentes y sospechosas vacunas junto a George Soros.

Mientras el pueblo español está controlado en casa o como mucho agazapado en la casa del pueblo. Atemorizado, condenado a enmascararse y asfixiarse en el asfalto a 40 grados.

La “nueva normalidad” es muerte, ruina, mentiras, control social y represión. Pero algo va a cambiar. Un viento de libertad recorre España desde abajo. Por su soberanía y dignidad.

¡DESPERTA ESPAÑA DESPERTA!

UNA TERRAZA VACÍA, UNA FAMILIA EN LA RUINA

TAS-RAÍCES

Las recientes declaraciones del ministro Illa acerca de que nunca había existido el famoso comité de expertos con los que tantas veces se había llenado la boca el presidente, son la gota que colma el vaso de una desfachatez gubernamental que hace tiempo traspasó la barrera del ridículo.

Puestos a analizar, de la manera más objetiva posible este contexto pandémico en el que nos metieron hace ya unos meses, uno ya tiene la certeza de que los máximos responsables de nuestro gobierno así como los de la OMS no han dicho la verdad en ningún momento. Dicho de otra forma, que su credibilidad es cero.

Esta rotunda falta de veracidad respecto al famoso Covid 19, no pasaría de ser una charlotada más a las que el español está ya acostumbrado, de no ser por la gravísima situación en la que debemos incluir a decenas de miles de muertos, la caída en picado de nuestra economía y el cierre de numerosos negocios.

Es por ello que desde nuestra asociación RAÍCES volvemos a romper una lanza en favor de todos aquellos perjudicados por las incomprensibles medidas llevadas a cabo desde las diversas administraciones en base a una improvisación constante carente de cualquier rigor científico. La explicación es harto sencilla: si las máscaras funcionan ¿Por qué se limita la actividad de miles de empresas? Y si no funcionan ¿Por qué nos obligan a llevarla?

Como ejemplo claro, tenemos el brutal desprecio que gran parte de la clase política gobernante está mostrando desde el primer momento contra el sector hostelero. Son muchos más los sectores, pero la tomadura de pelo y acoso que se está tomando contra este sector roza la persecución.

Evidentemente para unos politicuchos cuyo salario no está en ningún momento en juego, es muy fácil cargar continuamente contra un sector del que dependen miles de familias como si fuese algo perfectamente prescindible. Porque una cosa es tomar las medidas de contención y prevención pertinentes y otra muy diferente esta puñetera campaña de acoso y derribo frente a una hostelería sostén como hemos dicho de miles de familias y vinculado estrechamente a nuestra manera de ser española.

Por eso desde estas líneas simplemente queremos manifestar que nuestra asociación comparte incondicionalmente todas aquellas medidas que el sector hostelero tome en defensa de su supervivencia e instamos a todos españoles de bien a secundarlas ¡Por nuestra hostelería!¡Ni un paso atrás!

El derribo de estatuas y el odio al pasado

VALENTIA FORUM

Cuando aún estamos estremecidos por la pandemia de Covid-19, que ha costado centenares de miles de vidas, más de 40.000 de ellas en España, la nación con más muertos por millón de habitantes (mientras la prensa española se preocupa de la gestión sanitaria de la crisis en Brasil o Estados Unidos, pero no de como las manifestaciones feministas del 8 de marzo retrasaron decisiones y aumentaron las víctimas en nuestro país), una nueva pandemia de estupidez y odio al pasado, desafía las restricciones sanitarias para lanzarse a la vandalización y el derribo de estatuas, en un episodio de iconoclastia adanista digno de estudio.

Según lo que vemos en la tele, el Coronavirus debe ser un virus mágico, que solo se contagia en las manifestaciones críticas con los gobiernos de izquierdas, pero no en las feministas o las del Black Lives Matter.

Esta fobia a las estatuas que les ha entrado a algunos de repente revela un cambio cultural importante. Algunas de las estatuas merecían ser derribadas, como la del genocida de Leopoldo de Bélgica, la mayoría no, pero eso es lo de menos. Que las turbas enfurecidas ataquen monumentos y que las autoridades lo consientan, porque en el fondo están de acuerdo con la ideología totalitaria que esconden, de criminalización del pasado y de la Civilización europea-occidental-cristiana, es el símbolo más claro de decadencia que se nos podía ocurrir.

Famosos como el piloto Lewis Hamilton animaron la barbarie, llamando a no dejar en pie figuras de “esclavistas”. De modo que un negro millonario llama a derribar estatuas y en lugar de meterlo en la cárcel por incitar a la violencia, la prensa lo hace santo. Porque claro, mientras perseguimos discriminaciones imaginarias entre blancos y negros, no nos acordamos de las muy reales entre ricos y pobres, y, sino, observemos a Hamilton, un auténtico privilegiado que nunca pasará por los apuros de tantas y tantas personas de clase media, de todas las razas, blancos incluidos, todos los días, para salir adelante, dando lecciones con superioridad moral impostada.

Pero, evidentemente, los ataques no se limitaron a dueños de esclavos y generales de la Confederación, sino que pronto adquirieron un sospechoso tufo hispanófobo y negrolegendario. Así, el que un policía estadounidense, protestante y anglosajón matase accidentalmente a un detenido negro en un claro abuso policial terminó provocando el derribo de… estatuas de Colón…  y después de Isabel la Católica, Fray Junipero Serra y, hasta, la vandalización de una de Cervantes, que no solo no era precisamente esclavista, sino que, de hecho, fue esclavo en Argel.

Sonroja un poco observar cómo, en estos tiempos de antirracismo institucionalizado, repleto de sobrecompensaciones absurdas y un celo enfermizo por perseguir cualquier expresión de pensamiento libre que no encaje con el multiculturalismo impuesto por las élites, no se repare en el evidente supremacismo racial o religioso, del argumentario antiespañol implícito en la leyenda negra y manejado tanto por liberales protestantes extranjeros, como por indigenistas en Hispanoamérica y por izquierdistas y separatistas dentro de la propia España.

La iconoclastia contra estatuas y monumentos se ve complementada en España por campañas para prohibir los Conguitos ¿por racistas? o unas placas para niños con princesas y piratas, por ¿sexistas?

En la novela 1984 detienen a uno de los personajes por criticar al Gran Hermano en sueños. Parece que no falta mucho para que en nuestra sociedad metan a alguien en la cárcel por ser racista o machista en sueños. Ya no solo se persiguen el racismo o el machismo conscientes, sino que se empiezan a perseguir pseudoracismos o pseudosexismos inconscientes que, evidentemente, carecen de intencionalidad discriminatoria, como los conguitos, las placas para niños de princesas y piratas, etc., un signo claro de la deriva totalitaria de nuestro sistema político.

Con todos estos ingredientes: adanismo, odio al pasado, decadencia y tics totalitarios, difícil resulta que saga un buen guiso. De lo que estamos seguros es que vienen tiempos interesantes para seguir en la lucha.

VALENTIA FORUM